jueves, junio 29, 2006

por los compipas ahora leyendo

Gentil regalo de mi buen amigo Lio
(vale la pena acompañarlo de algún vino, ojalá de dudosa procedencia)

Gracias a la fé de Juan Pablo y Claudia
(Acompañar de un pitito suave y algunos dulces)

martes, mayo 02, 2006

CUMBIA NENA!!!!


En Chile el 20% más pobre de la población recibe el 3,9% del ingreso nacional, el 20% más rico se va con el 59,9 % a sacarse el stress para el fin de semana largo que es el 1º de Mayo.
Los dirigentes de la CUT llaman a eliminar el sistema binominal en un incendiario discurso que no le toca el bolsillo a los empresarios y la gente apaga su dialéctica reaccionaria con huevos.

Y qué será lo que quiere el negro?
Fuerzas Especiales mueve las caderas al ritmo de Tommy Rey y Lápiz López se transforma en la pista de baile de la rabia contenida y en el improvisado refugio de la represión del Estado sobrepasada por cabros chicos encapuchados que no quieren saber de discursos, mucho menos de cumbia.

1,2,3 Y el precio del cobre sube otra vez.
Las banderas negras, los gritos originarios, los jubilados, deudores habitacionales, organizaciones de derechos humanos; caminan, gritan, se confunden entre si, se llaman a la calma y no se escuchan. Micrófonos, cámaras, móviles, despachos y enlaces. Periodistas asustados no entienden, manifestantes enfurecidos no son capaces de explicar. Diputados, Senadores e invitados se retiran a casa, no sin antes alabar las palabras de Arturo Martínez y obviar ciegamente el gas que los tiene enrojecidos.

Un año Más…
El hambre lo calma todo, Fuerzas Especiales y manifestantes tienen que almorzar, se diluye el gas se va el agua, vuelven las micros, todos a casa. Las notas están hechas, Matías Del Río ya tiene su programa, los noticieros ya colmaron su tiempo al aire para el central. Con suerte este primero de mayo alcanza para ser tema del próximo Tolerancia Cero y el Intendente calcula los daños y cuenta a los detenidos para cobrarles. Lentamente la ciudad vuelve a su ritmo, a su propio ritmo de cumbia chilena.

lunes, abril 24, 2006

La Campana


Iba tarde pero no me esforcé por llegar antes, desde la esquina vi al guardia cerrar la puerta así que caminé despacio para unirme a la fila de los atrasados.
Me fumé un cigarro o dos antes de que abrieran la puerta de nuevo, a esa altura la fila ya era una montonera, entonces el guardia volvió a salir y con voz de regimiento ordenó hacer una fila única, cosa que acatamos rápido y en silencio.
Van a entrar de a uno así que tengan sus papeles en la mano, exclamó soberbio. No supe de que papeles estaba hablando así que un poco nervioso esperé mi turno.
Entré con confianza, la sala estaba vacía y detrás del mesón no había nadie. Esperé un par de minutos y cuando ya estaba dispuesto a seguir adelante apareció desde el fondo una teñida y muy bien uniformada mujer. Se paró detrás del mesón y quedó más alta que yo. Sin mirarme y con voz seca me pidió mi bolso, mi carnet, mi identificación y mi justificativo.
Entregué todo lo pedido pero ¿mi justificativo? Entendió en mi mirada mi desconcierto. Ante mis ojos so volvió aún más alta, respiró hondo y sacó una voz más seca que la anterior:

Supongo que usted sabe que cuando llega tarde tiene dos opciones, la primera es no llegar y la segunda traer una carta de justificación de su agencia.

La verdad es que no lo sabía, es primera vez que llego tarde y no llegué tan tarde, el guardia me cerró la puerta en la cara, le contesté.

Supongo que usted sabe que cuando llega tarde tiene dos opciones, la primera es no llegar y la segunda traer una carta de justificación de su agencia.
Además tarde es tarde, tarde es después de la hora, tarde es cualquier cosa después de la campana.


Hay campana???!!! Le pregunté.

Se está haciendo el gracioso? no sabe que si llamo al jefe de sección lo “anotan” de inmediato y con tres anotaciones lo echan.

Me anotan, acaso hay un libro de anotaciones????!!!
Debo confesar que en ese momento sentí una de mis más profundas regresiones, miles de malos recuerdos se me agolparon en la cabeza, se me despertó la neurona escolar, me transpiraron las manos, se me secó la boca y me puse colorado. La volví a mirar y bajé la vista, no se imaginan la cantidad de cosas que pensé decir y no dije.

Mire es la última vez, lo voy a dejar pasar “sin decirle nada” – sin decirme nada!!!!- así que vaya y repórtese con su jefe, ojo que la próxima vez no pasa.

Entré a la tienda, aún un poco helado, y me puse a trabajar. Trabajar como adulto, en un mundo de adultos, con responsabilidades de adulto, pero pensando en la campana y en el famoso libro de anotaciones.

viernes, marzo 10, 2006

VICTOR


Habla poco, si llega a abrir la boca es para deslizar algún comentario burlón y algo hiriente sobre algún compañero. Macizo y de mediana altura, lleva una barriga prominente que, obvio, no es de mucha cazuela. La camisa abierta es el mostrador natural de su gargantilla de oro de la cual cuelgan su argolla de matrimonio y su nombre “Víctor”.

Llegó a la tienda hace doce años pero como guardia. “Estaba sin pega, sin plata, recién salido del ejercito, barbón y medio borracho cuando vi el anuncio. Me tomé dos cafés cargados y me vine a hablar con el jefe de seguridad. Mi entrenamiento, bueno, mi entrenamiento eran los cursos tácticos que me había dado la milicia. El jefe me miró, leyó mi currículo y me dijo: mañana te espero a las nueve, aféitate y ponte traje”.

No fuma si no es con una cerveza o con una piscola porque de otro modo el cigarro no tiene gracia. No se acerca a un cliente hasta estar seguro, observa a la distancia justa a los promotores hacer su trabajo y estudia las reacciones de los incautos. Huele el interés, como una hiena huele la sangre.

“Ser guardia es fácil pero pagan mal, ósea la empresa que te contrata cobra trescientas lucas por guardia y a ti te pagan ciento cincuenta. Rápidamente aprendí todas las técnicas de robo y me hice un nombre. Llegué literalmente a la cima, hasta el techo de la tienda donde esta la sala de monitoreo. Me aburrí y postule a vendedor, como ya me había echo un nombre me dieron la pega al tiro. En ese tiempo se ganaba mucha plata de vendedor, pagaban bien y las comisiones eran re buenas”

Tiene una hora de colación pero se toma dos y hasta tres, depende de como este el movimiento en la tienda. Sabe que la venta esta lista y se acerca antes de que el promotor solicite ayuda, claro que primero con un gesto serio y poco amistoso aleja sus colegas. La presa es suya y los demás lo saben y se van.

“Ya no es lo mismo, ahora hay que trabajar el doble para ganarse la mitad. Nos arreglaron el sueldo base pero nos bajaron las comisiones en un cincuenta por ciento. No se gana mal, pero a veces pienso que no es normal vender cien millones al mes pa` ganarse quinientas o seiscientas lucas. Cachay lo que es estar todo el día parado en la sala? Es divertido porque cada una hora uno tiene derecho a sentarse quince minutos, pero sacaron todas las sillas de la tienda… y anda a reclamar”

No va a las reuniones motivacionales y mucho menos ayuda con las cajas de mercadería, él no esta ahí para eso.
De súbito cambia, su rostro se vuelve amable y hasta confiable. Se acerca al cliente con toda su verborrea lista. Éste no lo sabe pero lo quiera o no de la tienda no se va con las manos vacías. Ahora esta en la tierra de Víctor y Víctor tiene que hacer su sueldo.

“El jefe de acá se fue de gerente a otra tienda y me quería llevar con él. Lo único que le pedí fue que me indemnizaran los años trabajados porque pa cambiarme de tienda tengo que renunciar. Encontró que era mucha plata, imagínate un mes por año, pero si renuncio me voy pelado y hueón no soy, por algo vivo de las ventas”

Listo, vendió un computador, una impresora, la promoción y la garantía extendida, entregó la boleta, el producto y volvió a su silencio. El cliente se despide feliz con su compra y él lo ignora. indiferente vuelve a la sala, a su mundo, a su minucioso trabajo de observación.

miércoles, septiembre 21, 2005

Para dónde va esta micro!!!???


En el texto anterior referido a las fiestas patrias y a la gesta de la independencia nacional, intenté construir, algo en broma algo en serio, la idea de cómo nació el país de los consensos. Pensando en este Chile al que alguna vez Fidel Castro enfrentado a una petición de armas ofreció libros, sugiriendo que éramos excelentes en el discurso y en la elaboración de éste, pero incapaces de transformarlo en acción.
La verdad no tenía intenciones de recibir comentarios de algo escrito tan a la ligera, tan livianamente y con la patudés de incluir textos antojadizamente descontextualizados, pero como era de esperar los comentarios llegaron igual y obviamente se agradecen.

Pero cómo se agradecen? Bueno, de todos ellos (los comentarios) se desprende la idea de que tenemos “una” identidad, y que ésta de algún modo se encuentra enraizada en un concepto tan abstracto como la nación o la patria o como quieran llamarla.

También surge la idea de que como “identidad” vamos para alguna parte o que estamos montados en la misma micro, pero es ahí donde se diluyen los comentarios tanto como mis propias convicciones, pues evidentemente no se puede esquivar la pregunta que nace por consecuencia ¿para dónde?

Yo se que esa pregunta nos hace fruncir el seño y nos evoca esa discusión que no queremos tener en la fiesta o en el asado, ni siquiera en la tertulia dominical y menos aún con un desconocido, pues sabemos que efectivamente tratar de responderla es la invocación natural al conflicto y al desacuerdo. Sin embrago, es la pregunta necesaria para éste Chile de hoy donde todo nos sugiere movimiento.

Nuestro Presidente quiere crecer con igualdad y su opositor nos quiere poner alas. Los economistas concuerdan en que somos un país en desarrollo con una economía en crecimiento y expansiva. Otros piensan que el crecimiento es desigual y que el desarrollo no es para todos. En fin de uno u otro modo todos piensan que nos estamos moviendo, pero
¿para dónde?

Es ahí donde se me desordena y desdibuja todo, porque aunque parezca muy liviana e infantil se me aparece como salida de la “Red Fantasmal” otra pregunta ¡¡¿¿para qué??!! Y no se si es anterior o posterior a su predecesora en este texto.
Y es en esta parte donde muchos se detienen y ponen cara de espanto y se dan cuanta de que han estado leyendo, mas bien gastando su precioso tiempo, en un texto que ya no huele sino que contamina a pajeo mental y es ese el momento en el que me detengo y me doy cuenta de que conveniente es que el 18 sea una vez al año, y que halla que celebrarlo y no que reflexionarlo con empanadas y vino tinto. Total, así podemos olvidar la pega de pensar en esta micro, su recorrido y su paradero.

viernes, septiembre 16, 2005

La Semana



A ver a ver patriotas, para mi la mejor época del año es el 18 de septiembre lejos.... chipe libre pa tomar, asados y ambiente festivo por todos lados, aguinaldos, volantines y empanadas.
No sé..... como que se respira ese ambiente emancipa torio por todos lados.
Pero, se hacen cargo nuestros ancestros de tan gloriosa alegría?
Mmmmmmmmmmmmmm NO! Emancipación!!!!!
La verdad querámoslo o no fundaron nuestro espíritu patrio en base a nuestro más querido consenso.
En esa transa mariconcita con los reyes de España dándole la espalda a un Napoleón venido a menos y a su incomprendido hermano chicha (pepe botella), Chile decidió en un cabildo abierto apoyar a los reyes de la península.
"Para el día 18 del corriente, espera a usted el muy ilustre señor Presidente con el ilustre ayuntamiento en la sala real tribunal del Consulado, a tratar de los medios de seguridad pública, discutiéndose allí qué sistema de gobierno debe adoptarse para conservar siempre estos dominios al señor don Fernando VII".

En base a dicha convocatoria se formó nuestra primera junta de gobierno, jurando lealtad a los reyes de España ....
"¿Jura usted defender la patria hasta derramar la última gota de sangre, para conservarla ilesa hasta depositarla en manos del señor don Fernando VII, nuestro soberano, o de su legítimo sucesor; conservar y guardar nuestra religión y leyes; hacer justicia y reconocer al supremo Consejero de Regencia como representante de la majestad Real?".
Y dijeron que si!!! Juraron nuestros próceres patrios!!!!! José Antonio Martínez Aldunate, Fernando Márquez De La Plata, Juan Martínez De Rozas, Ignacio de La Carrera, José Gaspar Martín, José Gregorio Argomedo.
Yaaaa, entonces... El Cabildo Abierto del 18 de septiembre de 1810
El juramento de los nuevos gobernantes estaba concebido en estos términos: "¿Jura usted defender la patria hasta derramar la última gota de sangre, para conservarla ilesa hasta depositarla en manos del señor don Fernando VII, nuestro soberano, o de su legítimo sucesor; conservar y guardar nuestra religión y leyes; hacer justicia y reconocer al supremo Consejero de Regencia como representante de la majestad Real?".(según la Aurora De Chile)
8 años pasaron antes de que se dictara la verdadera mentalidad revolucionaria y se declarara la independencia... Bolívar y San Martín (con tejado de vidrio también) por fin miraron al sur y los Españoles huyeron por nuestra fuerza rota y concensual.