viernes, septiembre 16, 2005

La Semana



A ver a ver patriotas, para mi la mejor época del año es el 18 de septiembre lejos.... chipe libre pa tomar, asados y ambiente festivo por todos lados, aguinaldos, volantines y empanadas.
No sé..... como que se respira ese ambiente emancipa torio por todos lados.
Pero, se hacen cargo nuestros ancestros de tan gloriosa alegría?
Mmmmmmmmmmmmmm NO! Emancipación!!!!!
La verdad querámoslo o no fundaron nuestro espíritu patrio en base a nuestro más querido consenso.
En esa transa mariconcita con los reyes de España dándole la espalda a un Napoleón venido a menos y a su incomprendido hermano chicha (pepe botella), Chile decidió en un cabildo abierto apoyar a los reyes de la península.
"Para el día 18 del corriente, espera a usted el muy ilustre señor Presidente con el ilustre ayuntamiento en la sala real tribunal del Consulado, a tratar de los medios de seguridad pública, discutiéndose allí qué sistema de gobierno debe adoptarse para conservar siempre estos dominios al señor don Fernando VII".

En base a dicha convocatoria se formó nuestra primera junta de gobierno, jurando lealtad a los reyes de España ....
"¿Jura usted defender la patria hasta derramar la última gota de sangre, para conservarla ilesa hasta depositarla en manos del señor don Fernando VII, nuestro soberano, o de su legítimo sucesor; conservar y guardar nuestra religión y leyes; hacer justicia y reconocer al supremo Consejero de Regencia como representante de la majestad Real?".
Y dijeron que si!!! Juraron nuestros próceres patrios!!!!! José Antonio Martínez Aldunate, Fernando Márquez De La Plata, Juan Martínez De Rozas, Ignacio de La Carrera, José Gaspar Martín, José Gregorio Argomedo.
Yaaaa, entonces... El Cabildo Abierto del 18 de septiembre de 1810
El juramento de los nuevos gobernantes estaba concebido en estos términos: "¿Jura usted defender la patria hasta derramar la última gota de sangre, para conservarla ilesa hasta depositarla en manos del señor don Fernando VII, nuestro soberano, o de su legítimo sucesor; conservar y guardar nuestra religión y leyes; hacer justicia y reconocer al supremo Consejero de Regencia como representante de la majestad Real?".(según la Aurora De Chile)
8 años pasaron antes de que se dictara la verdadera mentalidad revolucionaria y se declarara la independencia... Bolívar y San Martín (con tejado de vidrio también) por fin miraron al sur y los Españoles huyeron por nuestra fuerza rota y concensual.

martes, septiembre 13, 2005

Amigo mio...


Y esa ventana por la que entra tanta luz?
Tengo la garganta apretada y amarga, los ojos mojados y a mi amigo al frente dibujando una explicación que no nos habíamos pedido.
Ya no es hora de escuchar a Duran Duran pero el sueño parece estar lejos, muy lejos de aquí.
His name is alive sube el volumen de nuestra conversación y más vino, más vino y en media hora abren las botillerías.
Mi mujer duerme tan plácidamente, no se cómo lo hace.
Nunca te había visto tan amigo y tan lejos, es bueno verte así, pero es hora de seguir borracho... yo sé que al fin tendrás tu Dalis Car.

viernes, septiembre 09, 2005

días de escuela

No sabía si ir, después de todo ya han pasado como ocho años desde que egresamos de la universidad y a la mayoría de ellos no los veía desde entonces.
La verdad, no tenía ganas de ponerme a contestar las típicas preguntas caprichosas sobre éxitos o fracasos laborales y familiares, sobre todo teniendo la balanza más cargada a la sobre vivencia que a la buena y provechosa vida. En fin, cigarros, chaqueta y al metro.
Llegué algo tarde y por consecuencia ya estaban todos reunidos, muertos de risa y en la segunda ronda de cervezas, lo que implicó que mi entrada fuera con las típicas muestras exageradas de afecto, abrazos, bromas sobre la gordura y besos mojados.
Me senté algo incomodo y trate de enchufarme en la conversación antes de que llegaran las preguntas de rigor, forzando alguna broma para poder tomar un protagonismo defensivo y de repente los vi, ahí estaban, con esta gente había pasado mis años de escuela.
Los recuerdos empezaron a llegar solos, me fui volviendo invisible y pasé ese extraño umbral entre el hoy y el ayer, y me fui dando cuenta de que el yo que estaba con ellos, era ese mismo de hace más de una década.

-Te acorday de cuando nos tomamos la escuela y paramos la Universidad durante tres días forzando el primer claustro del ARCIS?
-Te acorday de cómo ganamos las elecciones de nuestro primer centro de alumnos?
-Te acorday de nuestra eterna pelea con los Comunistas y con los Socialistas renovados?
-Te acorday de cómo fuimos críticos de la estructura Marxista de la única universidad Marxista?
-Te acorday de cómo boicoteamos el primer congreso de estudiantes de periodismo en Concepción?
-Te acorday cuando recibimos a los obreros del carbón en su caminata a Santiago?
-Te acorday, te acorday, te acorday…

Y me acordé, pero no me acordaba, de verdad no me acordaba y se me abrieron los ojos junto con los recuerdos y me di cuenta de que a esta gente yo la quería, que había vivido con ellos no sólo estudios y borracheras, sino que también sueños, ideas.
Me di cuenta de que con ellos había echo mis mayores esfuerzos intelectuales, de que su amistad me había obligado a ser mejor persona, más grande. De que con ellos y por ellos, alguna vez había tenido la experiencia de algo parecido a la fe.
Entonces me senté relajado, volví a la mesa y a la conversación y los vi de nuevo con ganas de abrazarlos por esos días de escuela.

viernes, septiembre 02, 2005

sobre Paz Ciudadana y Correa Sutil


He probado todas las drogas que han estado a mi alcance y me he intoxicado con televisión desde que puedo ver televisión.
Pasé por el blanco y negro y vi llegar los colores a mi pantalla, también partí con exageradas dosis de marihuana y las mezclé con pastillas de todos colores y mucho, pero mucho alcohol.
Entre medio fui al colegio y luego a la universidad y tuve un par de amores reales y un par de dolores Platónicos, en esa época también me enamoré del LSD y de algunas plantas.
Llegó la pantalla plana y con ella los espejos, los Bic destripados y las responsabilidades de la pega y la vida adulta.
En fin, he delinquido desde siempre, pero no he matado a nadie y he robado poco, niñerías por decirlo de algún modo, aunque reconozco un par de canazos anecdóticamente borrachos.
Creo que mi vida a pesar de todo ha sido normal y sospecho que es porque nunca me vi parado en la esquina con la desesperación de no tener para comer, nunca maté el hambre con pegamento. Tampoco me vi hacinado en una mejora al lado de la opulencia más brutal y violenta que pude regalar el capital. Nadie me cerró la puerta en la cara, ni me devolvió con desprecio su mirada por un pedazo de pan.
Es que nunca nadie me dijo que este mundo no era para mi.

lunes, agosto 29, 2005

RED FANTASMAL


SAGRADO CORAZÓN


“Ven a la casa, el papá está muerto… fue un infarto”

Hace tiempo que esperaba este llamado, sin embargo la voz temblorosa de mi hermana me produjo un largo silencio del que me costó reponerme.
Quince años, después de quince años vuelvo a esta casa. No sé qué pensar, la veo igual que la última vez, pero sé que no es lo mismo desde la muerte de mi madre.
La casa se marchitó como si la depresión de ella le hubiese afectado también. Es obvio, cuando ella vivía esas paredes estaban siempre bien pintadas, el pasto corto y los árboles frescos. Este pedazo de tierra se mantenía siempre abierto e impecable, pero murió con ella. Un día de abril hace quince años exactos.
No tenía ganas de hablar con nadie, pero el triste reflejo de lo que fue mi hermana se me acercó sollozando, dándome un lánguido y prolongado abrazo.
Qué podía decirle?
La solté sin palabra alguna, sin gestos, sin esfuerzo y entré. Cada paso, un golpe de recuerdos, aunque los olores ya no eran los mismos, las cosas no estaban donde siempre. Era como una mala réplica del hogar de mi infancia, como si fuera uno de esos sueños en donde los nombres de las cosas no son el reflejo de lo que estamos viendo.
Recorrí sus estrechos pasillos hasta llegar a mi vieja habitación. Todo estaba cubierto con sábanas blancas, pero asumí que debajo de dicho manto estaba intacta mi infancia, tal cual la dejé la última vez que me levanté en esta casa.
Por un segundo oí la voz de mi abuela, la risa contagiosa de mi hermano. Pude sentir el perfume de mi madre. Todo junto atascándose en mi garganta, inmovilizándome, como si los fantasmas de mi ausencia se abrazaran con mis recuerdos.
“Ya llegaron, atiéndelos tú que yo no podría verlo así”, me dijo mi hermana. Cada vez más pálida, cada vez más ausente.
Recibí a los de la funeraria, los guié a la pieza de mi padre, les di indicaciones, les entregué la ropa, pagué por sus servicios. Tomé la botella de whisky que papá solía tener a los pies de su cama, me serví un trago y me senté a observar hasta que quedó convertido en el reflejo de un cajón de madera.
Con algodón limpiaron los restos de sangre en sus narices, lo peinaron cuidadosamente, colorearon sus mejillas y lo vistieron con su mejor traje. Irónicamente, el mismo de todos los funerales a los que asistió.
No podrías haber muerto más pobre y solo pensé, ni siquiera yo estoy aquí.
Pedí que se lo llevaran, le dije a mi hermana que fuera con ellos, que yo la seguía hasta la iglesia, que me esperara allá, que yo cerraría la casa.
Olvidé el vaso en alguna parte así que tomé la botella y salí al patio, caminé hasta el fondo, hasta la vieja gruta consagrada al Sagrado Corazón.
Me senté y apoyado en ella cerré los ojos, me disculpé con mi hermano y con mi abuela por no haber estado, por no haber vuelto.
Hablé con mi madre, traté de recordar su rostro alegre, de refugiarme en él, pero un hielo recorrió mi espalda pegándose a mi cuerpo, como hace quince años, el día en que la vi desvanecerse en la pena de no ser amada.
Me di vuelta y empecé ha excavar con las manos bajo la gruta, la tierra dura de este suelo que alguna vez fue mi suelo.
Excavé con rabia, excavé con fuerza, excavé mis recuerdos hasta ese día hace quince años y lo vi llegando, indiferente, dejándola morir en su embriaguez, intoxicado, golpeando a mi hermano, vociferando hasta que a ella no le quedó mas remedio que la muerte.
Seguí excavando y destrozando mis manos, bañando esta tierra con sangre, viéndolo ahí tumbado pobre y sucio, con la única compañía de su hija, un espectro que alguna vez fue mujer.
Seguí excavando hasta el llanto y ahí estaba, la encontré envuelta en un pañuelo rojo bajo los pies de Cristo, mi maldición, mi venganza.
Mi pacto se había cerrado con su miseria, con su muerte, con mi alma.
Entonces la vi llegar y besarme la frente, la vi irse agradecida por tomar su lugar.

miércoles, agosto 24, 2005

Morirá de nuevo Victor Jara?


No es la idea crear estereotipos ni mucho menos hacer juicios desde los mismos, pero Raúl Alcaino (Alcalde de Santiago) ha resultado ser el estereotipo del ingeniero cuadrado y facho.
Su incapacidad de entender que hay espacios ciudadanos que trascienden a lo material y que en si mismos son parte del espíritu y la tradición cultural y política de Santiago, lo han llevado a plantear ideas descabelladas como cambiar el “Teatro Del Puente” por un paseo peatonal y más reciente mente terminar con la existencia del estadio Víctor Jara.
Evidentemente su razón capitalista no concibe la presencia de espacios como los mencionados anteriormente, los que ya sea por mala gestión o simplemente por mal uso han alcanzado un notable deterioro. Cuando evidentemente podrían en tanto terreno estar reportando divisas convertidos en mall`s o supermercados.
No pasa por la cabeza del Alcalde la idea de la intervención cultural o el mejoramiento y desarrollo de gestión de estos lugares que de uno u otro modo son parte de la historia Chile y aquí me refiero específicamente al estadio Víctor Jara.
Muchos, incluido el Alcalde, podrán argumentar que lo que la municipalidad está haciendo, no significa terminar con el estadio sino que “sólo” con su utilización para eventos masivos, para así estudiar posteriormente su futuro. El que perfectamente y si me permiten la suspicacia, podría ser habitacional o comercial.
Habrá considerado Raúl Alcaino, que el actual Víctor Jara fue en su tiempo el Teatro Politeama lugar donde nuestros abuelos disfrutaban de la comedia de los años 50 con transmisión radial simultanea.
Sabrá acaso que la techumbre de dicho lugar fue construida a la imagen y semejanza de una montura corralera.
Tendrá noción que en el quiebre institucional más doloroso de los últimos 60 años, el estadio se tiñó de sangre convirtiéndose en centro de detención y que hoy lleva dicho nombre porque entre sus pasillos fue torturado y muerto el cantautor Comunista más importante de Chile.
Tal vez alguna consideración con su importancia en el desarrollo de la música local en los años 80, o por último con la hinchada boxeril que vibraba con sus cuadrangulares peso mosca.
La verdad no quiero ser fatalista, pero a esta altura creer en las buenas intenciones de éste o cualquier otro Alcalde con olor a “cambio” me parece sencillamente ingenuo y me asusta pensar que nuestra historia quede convertida en testimonio fotográfico de inauguración de Mall.